No me queda aliento
como al preso sin ventana.
No es posible forzar al viento
ni a los impulsos del alma,
pero me gustaría cincelar mi mundo
ceñido, por principio, a la vida.
Y dar un paso sin estar muerto
como se corta la piedra,
lanzar un grito, hacer algo
para tener otra mañana.
Pero no tengo ni templo
ni aliento en la plegaria.
2 comentarios:
Tiempo se saca, aunque sea de debajo de las piedras, y con ganas todo se hace :)
Tan fuerte la imagén del hastío. No hay tiempo que pueda con eso, si lo sabré yo. Saludos.
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