lunes 7 de abril de 2008

Nulla die sine linea (jueguecitos)

Adrián: ¿dice ella acaso que no la amo?


Si todo lo que quedaba


de riqueza en este páramo


lo dejé atrás porque la amaba.


No diga el Sol que hay justicia


si cuando a su petición cedo


me entrego a la causa ficticia,


marcha el amor y sin oro quedo.





Vanio: Si bien, cuando era aquella


la que al hablar os daba un beso


y, no más que hoy, ya era bella,


fuistéis un necio espeso;


de su pasión os vi gozar


y el corazón, entonces helado,


ella os consiguió templar


con el cuerpo velado.


Nada del verbo os beneficia


cuando se es, por alguien, engañado,


más que de amor, fenicia,


os priva ahora de lo pactado.